Con una trayectoria sólida en la venta de sombreros, sus dueños decidieron dar un paso más: crear una marca propia capaz de competir en un entorno premium y posicionarse en centros comerciales. El objetivo estaba claro: exclusividad y recordación inmediata. Diseñamos un ícono distintivo a partir de las propias letras del logotipo, logrando un sello único que eleva la marca y la hace inconfundible. La identidad gráfica se desarrolló con una estética elegante y aspiracional, pensada para destacar en un escenario tan competitivo como el de los malls. El resultado es una marca moderna, sofisticada y con la fuerza suficiente para convertirse en referente en su categoría.